Buscar

Oligarquía audiovisual en España

Actualizado: 3 abr

En este artículo pondré en evidencia las peculiaridades de un sector tan desconocido como el audiovisual. No me centraré en el campo de los técnicos y personal de producción, ya que no dispongo de datos concretos para valorar en esa temática. Me refiero, concretamente, a los actores, especialistas y figuración.



Es más que evidente que es un sector extremadamente monopolizado, mismos directores y actores repiten proyectos una y otra vez. Es el mismo pequeño grupo de nombres, son los que acaparan el centro del mundo audiovisual, consiguen mayor cantidad de financiación y eco mediático. Una muestra de esto es que, por mis manos, y a lo largo de 7 años, han pasado más de 700 actores y actrices de todas partes de España, la gran mayoría con talento. Hasta la fecha, (excluyendo los que ya se encontraban dentro de un proyecto) ninguno ha protagonizado ninguna producción relevante, y, siendo sincero, es muy difícil que lo hagan a lo largo de su vida. No por falta de talento, si no, como digo, por falta de oportunidad, debido al tremendo monopolio que existe en el sector.

Actores y actrices con talento que deben conformarse con pequeñas partes o reparto demasiado esporádico, sobreviviendo poniendo copas, descargando camiones o en la cocina de algún restaurante mientras luchan por sus sueños, viviendo bajo la sombra de actores de renombre que, en algunos casos, ni siquiera alcanzan su nivel de interpretación.


Directores de casting que llenan sus cursos de interpretación ante la cámara con actores y actrices que acuden solo para poder tener la ocasión de demostrarles sus habilidades. Otros actores se preparan cada casting perfeccionando su perfil compitiendo contra cientos por un papel, mientras ven como otros se los lleva a dedo algún influencer sin conocimientos en actuación.


Por otro lado, está la figuración. Ya he tratado con ella en un anterior artículo. Incidiré únicamente en que son esclavos de las agencias y producciones, es decir, cuando una agencia cita a un figurante, este debe comprometer el día, por tanto, rechazar planes y futuras ofertas de trabajo, ya que, si aceptara una oferta mejor, se arriesga al rencoroso veto de la agencia. En caso contrario, si la escena no se rodara ese día por cualquier motivo, la agencia puede anular hasta con unas horas de antelación el día de trabajo, quedando el figurante con cara de idiota, perdiendo ambos trabajos.

Es común escuchar entre conversaciones de figuración: “nadie nos decía nada de lo que teníamos que hacer” y es que, tristemente, en algunas producciones ser figuración es ser el último mono, y es una pena porque da muchísimo juego bien utilizada.


Pasemos al tema de los coordinadores de especialistas.

Suelen ser stunts, destacando con algún fuerte (caídas, caballo, esgrima, lucha…), hay que ser conscientes de que ninguno domina todas las temáticas y según se requiera se ha de buscar al profesional adecuado. Además, suelen contar con un equipo propio de otros stunts para cubrir las escenas que lo requieran.

Los pocos que he conocido, tenían un marcado síndrome de Hubris (soberbia por mando sobre otros), un ego impresionante y alguno carece de ética y de conocimientos. Ya lo dice el dicho, “corrige a un sabio y le harás más sabio, corrige al necio y lo harás tu enemigo”.

En este país, muchos coordinadores de acción continúan trabajando por amistad con dirección o personal de producción, por ese motivo un coordinador sin experiencia en la temática puede lastrar el trabajo de la producción.


También, está el tipo de dirección que se escuda en la sociedad para justificar las pérdidas de sus soberanas bazofias. No hay nada más patético que echar la culpa al público de sus fracasos. Como, por ejemplo, Eduardo Casanova, Paul Feig o Elizabeth Banks.


Por último, no tenemos que olvidar que cine y TV forma parte de una industria, que al igual que cualquier otra, está formada por la agrupación de empresas que tienen como objetivo entrar al mercado donde hay beneficio económico. En estas empresas se incluyen creadoras de contenido a través de Productoras. En este proceso de creación de proyectos, pueden buscar un negocio muy lucrativo acercándose a determinadas entidades que, compartiendo su ideología, se conviertan en un enorme cartel publicitario ante la sociedad, convirtiéndose en productoras mercenarias, de contenido a sueldo. Un medio utilizado desde el inicio del cine y TV por diferentes gobiernos según sus propias conveniencias. De hecho, la finalidad de la televisión no es el entretenimiento en sí, su patente lo indica muy claro (se adjunta enlace).


Tras todo lo expuesto, es normal preguntarse si se recompensa ser profesional o solamente es cuestión de tener enchufe.














111 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo